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Reveert Cirugía Plástica en Mexico

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"el mejor trato de todos"

LAS COSAS QUE APRENDÍ EN MÉXICO durante el viaje de Febrero del 2011 son una experiencia de aprendizaje de muchas formas, pero todos nosotros sabemos que muchas de las cosas que aprendí tenía que ver con la cultura, las personas, el lenguaje y mucho más. Aquí está de lo que me gustaría platicar.

LO QUE YO APRENDÍ ACERCA DE LA CIRUGÍA PLÁSTICA EN MÉXICO. Primero, es mucho menos cara que en Estados Unidos, pero con la misma experiencia y profesionalismo del personal, el mejor trato de todos, al menos así me trataron mis doctores. También aprendí que puedo seguir órdenes, no exponerme al sol,  inclusive no ir al baño sin un ablandador que me ayudara, estar en casa y estar tranquila, sabiendo que lo bueno es bueno. Puedo seguir pero no quiero. Todo esto ha sido un problema para mí. Aprendí que no todos los tratamientos adyuvantes son útiles para mí, eso incluye la cámara hiperbárica. Pero me siento más inteligente con todo ese oxígeno que entra en mi cerebro y no he tomado mis anti-depresivos desde que empecé el tratamiento. México cuenta con una mayor gama de intervenciones médicas que Estados Unidos.

Esa es una de las razones por las que quisiera eliminar la FDA (Administración de Comida y Drogas) en Estados Unidos. Además los precios de las cirugías y de los medicamentos son mucho menores. Los precios altos en Estados Unidos son para financiar la FDA y las demandas por mala praxis. Aprendí que puedo pensar más, escribir más, dibujar más y estar mucho más callada de lo que pensé. Probablemente porque nunca me senté lo suficiente durante mi período obligatorio de reposo. Mucho de esto no fue tan bueno como uno pensaría, ya que tengo una mente algo dispersa. Por ejemplo, mi próxima cirugía plástica podría ser para reducir el tamaño de mis orejas. No, supongo que no. Mi esposo me amenaza con el divorcio si hablo de otra cirugía. Aprendí lo mucho que mi esposo, amigos, vecinos y mis doctores me quieren. Simplemente por eso mi cirugía fue invaluable. Yo estaba más camada y enfocada, quizás. Lo cual significaba que podía tirar mi Ritalín, mi Soloft y mi Buspar muy lejos. Descubrí que no me aburriría en casa si invitaba a gente, pensé que me aburriría mucho pero la verdad me ayudó mucho que la gente me visitara. Encontré una nueva manera de dejar de posponer las cosas (quédese en casa y hágalo o se aburrirá.)

Cuando me quedaba en casa podía terminar cosas. Como una regla de todas las personas que son creativas yo podía hacer varias cosas a la vez y dejaba cada proyecto sin terminar. La chambrita que empecé para mi primer hijo hace cuarenta y cinco años tendrá que ser para el nieto de alguna amiga si es que alguna vez la termino y les gusta el amarillo pollo. El no poder agacharme me ayudó a encontrar un nuevo talento de levantar y voltear cosas con los dedos del pie. Cada vez mejoro más. 

Mi próximo proyecto será aprender a escribir en la computadora con los dedos del pie o con mi nariz o algo así. Otra cosa invaluable que aprendí fue que los guantes de látex con dos cubos de hielo y agua son mejores paquetes de hielo que las bolsas de chícharos congelados. Tener una mente tan dispersa me llevó a descubrir que esos dedos congelados pueden ser utilizados para muchas cosas. Rascarse las orejas, ponerla sobre la nariz o los ojos, y si ya está muy aburrido puede chupar uno de esos dedos de hielo. El hecho que durante dos meses no se me permitió salir al sol me hizo ser una criatura de la noche y durante dos meses me gustó. Hay muchas cosas que puedes hacer durante la noche de las cuales yo no estaba enterada. Contar mi historia tiene dos propósitos. Uno, quizás puedo vender este artículo para ayudar a pagar la cirugía. Dos, lo que se ha escrito aquí son las indicaciones que uno tiene que seguir como parte del procedimiento post-operatorio. Ahora, ellos no tienen que escribir las instrucciones otra vez. DEDICADO AL DR. ALEJANDRO Y LA DRA. NASHIELLI.


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